“Mamá, quiero el milk.”
“Papá, waar is mi shoe?”
Si tu hijo crece con más de un idioma, probablemente este tipo de frases mezcladas forman parte del día a día. Y quizá te hayas preguntado si esta mezcla es una señal de confusión o de dificultad en el lenguaje.

La respuesta breve es: no, mezclar idiomas no es confusión.
Empezar una frase en un idioma y terminarla en otro, o insertar una o más palabras del otro idioma dentro del discurso, se llama code-switching (también conocido como code-mixing) y es un comportamiento completamente normal en niños bilingües y multilingües.
El code-switching es la alternancia entre dos (o más) idiomas dentro de la misma frase o conversación. No es un error ni una señal de dificultad lingüística. Es una estrategia comunicativa eficaz.
Desde el punto de vista científico, los niños bilingües no tienen “dos cerebros separados”, sino un único sistema lingüístico integrado. Los idiomas que conocen están activos en su cerebro. Cuando hablan, seleccionan rápidamente las palabras más accesibles en ese momento. Si una palabra aparece antes en un idioma que en otro, la utilizarán.
El objetivo del niño no es demostrar competencia lingüística: es comunicarse de manera eficaz.
Mezclar idiomas puede ocurrir por distintos motivos:
- una palabra es más fácil o más frecuente en un idioma;
- un término está vinculado a un contexto específico (por ejemplo, la escuela);
- el niño sabe que su interlocutor entiende ambos idiomas.
Este comportamiento no indica confusión. Al contrario, a menudo refleja flexibilidad cognitiva y sensibilidad al contexto comunicativo.
Otro temor frecuente es: “Si mezcla los idiomas, nunca aprenderá a separarlos.”
Este también es un falso mito, originado por la información limitada de los primeros estudios sobre bilingüismo. Con el tiempo y con mayor exposición, los niños aprenden a separar los idiomas según la situación. Pueden usar principalmente un idioma con uno de los padres y otro con profesores o amigos. La capacidad de adaptación crece junto con la competencia lingüística.
Es importante recordar que el bilingüismo no se mide en perfección, sino en funcionalidad. Si tu hijo logra hacerse entender, contar, pedir y expresar emociones, su sistema lingüístico está funcionando.
Entonces, ¿cuándo preocuparse? No por el simple hecho de que mezcle idiomas. Más bien, conviene observar la comunicación en su conjunto: comprensión, intención comunicativa y uso del lenguaje en diferentes situaciones.
El code-switching, por sí solo, no es una señal de trastorno.
Mezclar idiomas es una etapa natural del desarrollo bilingüe. No es un obstáculo, sino parte del proceso.
Si tienes dudas sobre el lenguaje de tu hijo o hija y quieres entender mejor si lo que observas entra dentro de la variabilidad normal del bilingüismo o si existen realmente dificultades lingüísticas, puedes contactarme para una consulta individual.
Ofrezco consultas en italiano, inglés y neerlandés.
Puedes encontrarme en Instagram como @logopedistavale o a través de mi página web. Será un placer ayudarte a aclarar tus dudas.
Hasta pronto,
Logopedista Vale.
